Muchas personas no pueden distinguir la diferencia entre las torres convencionales de transmisión de alta tensión (AT) y las de ultraalta tensión (UAT). De hecho, podemos diferenciarlas fácilmente por su altura de la torre y diseño estructural . Hoy aclararemos sus diferencias fundamentales de forma sencilla.

En primer lugar, hablemos de la altura de la torre. Las torres convencionales de AT suelen referirse a instalaciones de transmisión eléctrica de 110 kV, 220 kV y 330 kV. Su altura generalmente oscila entre 10 y 40 metros. Con una estructura compacta y ligera, estas torres se utilizan principalmente para el suministro eléctrico a corta distancia y regional, cubriendo las necesidades diarias de electricidad en zonas urbanas y en industrias comunes.
En cambio, las torres UHV de más de 800 kV en corriente continua y 1000 kV en corriente alterna pertenecen a una infraestructura eléctrica de alto nivel. Una torre UHV de circuito sencillo mide entre 50 y 60 metros de altura, mientras que las torres de doble circuito pueden alcanzar los 80 a 100 metros, lo que equivale a un edificio de 30 pisos. La altura adicional proporciona una separación segura suficiente respecto al suelo, evitando eficazmente la descarga por efecto corona, la interferencia electromagnética y otros riesgos derivados de la operación a ultraalta tensión.
En segundo lugar, presentan grandes diferencias en su estructura y materiales. Las torres HV tradicionales emplean acero angular común con estructuras sencillas en forma de cabeza de gato o de copa. Se caracterizan por su ligereza, pequeña separación entre las bases y baja capacidad de carga, lo que resulta económico y facilita su fabricación e instalación para satisfacer las necesidades básicas regionales de transmisión de energía.

Las torres UHV adoptan estructuras compuestas de acero aleado de alta resistencia y tubos, con diseños rígidos en forma de portal o en V. Con una separación entre cimientos superior a 15 metros y un peso propio de cientos de toneladas, ofrecen un excelente comportamiento ante el viento y los sismos. Equipadas con cadenas de aisladores ultralargas y estructuras de conductores múltiples (hasta 16 divisiones), las torres UHV reducen considerablemente las pérdidas de transmisión de energía y la interferencia electromagnética, lo que permite la entrega de energía a larga distancia y con gran capacidad.
En cuanto a los escenarios de aplicación, las torres HV convencionales se centran en el suministro eléctrico urbano y regional a corta distancia, con bajo costo y construcción sencilla. Las torres UHV están diseñadas para la transmisión eléctrica interregional a larga distancia y se adaptan a condiciones de trabajo complejas, como vientos fuertes y formación de hielo sobre los conductores.
En resumen, las torres cortas y compactas son instalaciones convencionales de alta tensión (HV) para el suministro diario de energía, mientras que las torres altas, pesadas y estructuralmente sofisticadas son instalaciones de ultraalta tensión (UHV) para la transmisión de energía a larga distancia. Sus diferencias en altura y estructura reflejan la brecha existente en capacidad de transmisión de energía, normas de seguridad y posicionamiento ingenieril.